1/25/2014

Yousef Bey Karam. Un héroe libanés

 
Un miembro de FB preguntó que quien era Yousef Bey Karam. Se pueden escribir libros sobre el gran héroe que luchó contra el imperio otomano. Si tienen un poco de tiempo, les doy una semblanza de este gran libanés, aunque es larga. 

Youssef Karam nació en la villa de Ehden, Norte Líbano, el 5 de mayo de 1823, hijo del shaikh Boutros Karam, entonces gobernante de esa aldea y el distrito adyacente. Su madre se llamó Mariam, hija del shaikh Antonius Abi Khattar Al Ayntouri. 

Comenzó su educación desde edad temprana y resultó ser un buen estudiante. A los 7 años hablaba arameo, árabe, francés e italiano. Recibió clases privadas de combate, equitación, esgrima y tiro al blanco y fue un católico maronita muy devoto. 

En 1840, a los 17 años, luchó al lado de su padre y de su hermano mayor contra el ejército egipcio en las batallas de Hayrouna y Bazoun, mostrando sus habilidades militares y dotes de líder, con lo que su influencia en el área creció al grado de que al fallecer su padre en 1846, fue nombrado gobernante. Su reputación como militar y político creció. Karam obtuvo admiración y reconocimiento en su distrito y se convirtió en una personalidad poderosa de la política libanesa. Su fama no lo alejó de la iglesia católica maronita ni disminuyó su lealtad al Patriarcado de la misma. En 1858, cuando los granjeros del distrito de Kesrwan preparaban una rebelión contra los propietarios de tierras, el Patriarca Pablo Masaad pidió a Karam restaurar la paz. El héroe intervino y evitó un conflicto largo y sangriento. 

Pero su vida no fue pacífica, pues Turquía provocaba líos entre druzos y maronitas, haciendo a los primeros sentirse amenazada por la presencia creciente de cristianos en su área tradicional. Sin la intervención turca, ambas comunidades hubieran zanjado diferencias, pero los otomanos sembraban una desconfianza que trajo conflictos minúsculos, casi personales, hasta septiembre de 1859, cuando estalló una contienda grave en Beit Mery, un pueblo con grupos religiosos diferentes. La situación se tornó delicada y Karam reunió a los líderes del área en la aldea de Baan, logrando un acuerdo con el gobernante de Trípoli, Abdel Hamid Karami, que mantendría a la región sin choques sectarios. Pero en 1860 la violencia estalló de nuevo entre ambas comunidades; los monjes de algunas villas fueron masacrados. Karam formó un ejército de 500 hombres para proteger a los maronitas de Monte Líbano. El 2 de junio de 1860 fueron al Patriarcado de Bkerke a ofrecer su protección. Karam tenía la convicción de que el conflicto era nutrido por Khorshid Basha, ministro de Asuntos Extranjeros, para justificar la presencia turca en Monte Líbano y debilitar sus llamados a un área soberana. Turquía presionó exigiendo mayores impuestos, con lo cual creó una situación desesperada. Khorshid Basha vio en el patriotismo de Karam una amenaza a sus intereses y convenció a los embajadores europeos que la presencia de Turquía en Monte Líbano era benéfica. Para el héroe lo esencial era mantener la paz entre las facciones confesionales. El embajador francés pidió a Karam detener su marcha hacia Bikfaya, villa cercana a Kesrwan, la cual exigía garantías de seguridad para los cristianos. Días después varias aldeas fueron atacadas por grupos druzos aislados y armados por los turcos, masacrando a 10,000 cristianos. Khorshid ordenó a la marina turca bloquear el paso de alimentos y armas a las áreas cristianas. Pero Karam triunfó en Kesrwan donde la presencia cristiana se reafirmó. 

Barcos franceses arribaron al puerto de Beirut con suministros para romper el bloqueo turco. Al retornar la calma hubo oportunidad de que fuera redactada una nueva Constitución. Dos gobernadores provisionales fueron designados, uno cristiano y el otro druzo. Karam fue gobernador cristiano en el Kaimakam de Líbano, el 17 de noviembre de 1860, restaurando el orden y renovando las instituciones para poder instituir un gobierno honesto. No aceptó extranjeros en su gobierno ni admitió tropas foráneas. 
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La nueva Constitución quedó concluida en junio de 1861, lo que permitió la nominación de un  gobernador por un lapso de tres años. Pero fue un extranjero el designado para el cargo y optaron que fuera un otomano de religión cristiana llamado Daúd Basha. Esto enfureció tanto a cristianos como a druzos, pues ambos luchaban por tener autonomía. Daúd Basha fue un gobernador impopular que recibió una total oposición de la gente, por lo que ofreció a Karam el puesto de Comandante de las Fuerzas Armadas, cargo que este rehusó insistiendo en la autonomía. El basha, furioso, publicó un edicto exiliando a Karam del imperio y Karam se estableció en Turquía de 1861 a 1864, con la consigna de que mientras él permaneciera fuera de Líbano el pueblo tendría un mejor trato. 

En 1864 Daoud Basha renovó su cargo por un lapso de 5 años y Karam retornó a Zgharta donde fue recibido como héroe nacional. El pueblo lo apoyó en sus siguientes pretensiones:  

1. Fin de toda injerencia extranjera en Líbano. 
2. Abolición del 'Mutassarafiya y de la doctrina que prohibía la independencia libanesa.
3. Terminar con los impuestos y los tributos altos. 
4. Abolir el encarcelamiento sin acusación y juicio. 
5. Expulsar a las tropas turcas regulares estacionadas en todo el monte Líbano.

Como respuesta, la presencia de tropas turcas se incrementó y una nueva Constitución fue introducida por Daúd Basha, so pretexto de que los libaneses eran incapaces de mantener la paz. El patriarca maronita imploró aceptar los pedimentos de Karam y liberar a los presos políticos detenidos sin acusación. El gobierno de Daúd Basha rechazó tales súplicas y la situación pasó a una confrontación mayor. Hubo muchas batallas, como la de Maameltain  en enero de 1866. Karam asistía a una misa en la iglesia de Doumit, cuando tropas de Turquía lo atacaron. Ayudado por aldeanos de pueblos vecinos, las derrotó y escribió a los gobiernos europeos explicando la situación y reclamando que defendieran los derechos de su pueblo para gobernarse a sí mismos. Daúd Basha decidió aniquilar a Karam y asestar el golpe final al nacionalismo que había propagado, para lo cual instruyó a su comandante militar, Amín Basha, para tener una reunión con Karam con la presencia del Arzobispo Maronita, Karim Saddah y en ella exigirle lealtad. La reunión fue el domingo 28 de enero de 1866 y Karam dijo que sólo aceptaría la demanda si revisaban su pliego petitorio. Mientras se reunían, Turquía avanzó a sus tropas y el encuentro abortó al darse una violenta batalla. 800 libaneses chocaron con miles de turcos y los derrotaron, victoria que los condujo a otras. Karam nunca perdió con los otomanos. Luego marchó a la casar del gobernador, lo expulsó e instaló un gobierno nacional. Miles de personas se le unieron y Daúd Basha huyó a Beirut donde se reunió con embajadores europeos pidiendo su apoyo.      

Éstos dijeron a Karam que se opondrían a todo gobierno que formara. El embajador galo le ordenó Karam, a nombre de Napoleón III, salir de Líbano para brindar al pueblo garantías de seguridad e implementar las demandas nacionales. Karam rehusó pues dejaría el bienestar de su gente en total riesgo. Fue presionado y el jueves 31 de enero de 1867 dejó el país a bordo un barco francés que lo llevó a Argelia. Recorrió capitales europeas para explicar la aflicción libanesa y enfatizo su deseo de vivir en un estado libre, para el cual pidió cinco millones de francos. Como garantía de pago ofreció hipotecar propiedades muchos libaneses motivando a los franceses a invertir en minas de carbón y en una red ferroviaria. El 7 de abril de 1889 Karam murió de un ataque cardíaco en Razinia, Nápoles, Italia. Sus últimas palabras fueron: Dios... Líbano. Fue enterrado en un templo privado con esta leyenda: Este es el lugar donde descansa Youssef Boutros Karam, el Príncipe de Líbano.


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En septiembre de 1889, su cuerpo fue llevado a su villa natal, Ehden, y enterrado en la iglesia de San Jorge. En septiembre de 1932, una estatua de Karam montado en su caballo, se erigió en su memoria. Sus acciones e ideales siguen inspirando a las generaciones posteriores en la búsqueda de un Líbano libre, soberano y verdaderamente independiente. 

Yo me sacrifico para que Líbano pueda vivir

¿Cuántos de los hacedores de la actual política libanesa harían al menos algo similar? Mmmm…
¿Quien era Yousef Bey Karam.? Se pueden escribir libros sobre el gran héroe que luchó contra el imperio otomano. Si tienen un poco de tiempo, les doy una semblanza de este gran libanés, aunque es larga.

 Youssef Karam nació en la villa de Ehden, Norte Líbano, el 5 de mayo de 1823, hijo del shaikh Boutros Karam, entonces gobernante de esa aldea y el distrito adyacente. Su madre se llamó Mariam, hija del shaikh Antonius Abi Khattar Al Ayntouri. 

Comenzó su educación desde edad temprana y resultó ser un buen estudiante. A los 7 años hablaba arameo, árabe, francés e italiano. Recibió clases privadas de combate, equitación, esgrima y tiro al blanco y fue un católico maronita muy devoto. 

En 1840, a los 17 años, luchó al lado de su padre y de su hermano mayor contra el ejército egipcio en las batallas de Hayrouna y Bazoun, mostrando sus habilidades militares y dotes de líder, con lo que su influencia en el área creció al grado de que al fallecer su padre en 1846, fue nombrado gobernante. Su reputación como militar y político creció. Karam obtuvo admiración y reconocimiento en su distrito y se convirtió en una personalidad poderosa de la política libanesa. 

Su fama no lo alejó de la iglesia católica maronita ni disminuyó su lealtad al Patriarcado de la misma. En 1858, cuando los granjeros del distrito de Kesrwan preparaban una rebelión contra los propietarios de tierras, el Patriarca Pablo Masaad pidió a Karam restaurar la paz.

 El héroe intervino y evitó un conflicto largo y sangriento. Pero su vida no fue pacífica, pues Turquía provocaba líos entre druzos y maronitas, haciendo a los primeros sentirse amenazada por la presencia creciente de cristianos en su área tradicional.

 Sin la intervención turca, ambas comunidades hubieran zanjado diferencias, pero los otomanos sembraban una desconfianza que trajo conflictos minúsculos, casi personales, hasta septiembre de 1859, cuando estalló una contienda grave en Beit Mery, un pueblo con grupos religiosos diferentes. 

La situación se tornó delicada y Karam reunió a los líderes del área en la aldea de Baan, logrando un acuerdo con el gobernante de Trípoli, Abdel Hamid Karami, que mantendría a la región sin choques sectarios. Pero en 1860 la violencia estalló de nuevo entre ambas comunidades; los monjes de algunas villas fueron masacrados. Karam formó un ejército de 500 hombres para proteger a los maronitas de Monte Líbano. 

El 2 de junio de 1860 fueron al Patriarcado de Bkerke a ofrecer su protección. Karam tenía la convicción de que el conflicto era nutrido por Khorshid Basha, ministro de Asuntos Extranjeros, para justificar la presencia turca en Monte Líbano y debilitar sus llamados a un área soberana. 

Turquía presionó exigiendo mayores impuestos, con lo cual creó una situación desesperada. Khorshid Basha vio en el patriotismo de Karam una amenaza a sus intereses y convenció a los embajadores europeos que la presencia de Turquía en Monte Líbano era benéfica. Para el héroe lo esencial era mantener la paz entre las facciones confesionales.

 El embajador francés pidió a Karam detener su marcha hacia Bikfaya, villa cercana a Kesrwan, la cual exigía garantías de seguridad para los cristianos.

 Días después varias aldeas fueron atacadas por grupos druzos aislados y armados por los turcos, masacrando a 10,000 cristianos. Khorshid ordenó a la marina turca bloquear el paso de alimentos y armas a las áreas cristianas. Pero Karam triunfó en Kesrwan donde la presencia cristiana se reafirmó. Barcos franceses arribaron al puerto de Beirut 
con suministros para romper el bloqueo turco.

 Al retornar la calma hubo oportunidad de que fuera redactada una nueva Constitución. Dos gobernadores provisionales fueron designados, uno cristiano y el otro druzo. Karam fue gobernador cristiano en el Kaimakam de Líbano, el 17 de noviembre de 1860, restaurando el orden y renovando las instituciones para poder instituir un gobierno honesto. No aceptó extranjeros en su gobierno ni admitió tropas foráneas. 79 

La nueva Constitución quedó concluida en junio de 1861, lo que permitió la nominación de un gobernador por un lapso de tres años. Pero fue un extranjero el designado para el cargo y optaron que fuera un otomano de religión cristiana llamado Daúd Basha.

 Esto enfureció tanto a cristianos como a druzos, pues ambos luchaban por tener autonomía. Daúd Basha fue un gobernador impopular que recibió una total oposición de la gente, por lo que ofreció a Karam el puesto de Comandante de las Fuerzas Armadas, cargo que este rehusó insistiendo en la autonomía. El basha, furioso, publicó un edicto exiliando a Karam del imperio y Karam se estableció en Turquía de 1861 a 1864, con la consigna de que mientras él permaneciera fuera de Líbano el pueblo tendría un mejor trato. En 1864 Daoud Basha renovó su cargo por un lapso de 5 años y Karam retornó a Zgharta donde fue recibido como héroe nacional.

 El pueblo lo apoyó en sus siguientes pretensiones: 1. Fin de toda injerencia extranjera en Líbano. 2. Abolición del 'Mutassarafiya y de la doctrina que prohibía la independencia libanesa. 3. Terminar con los impuestos y los tributos altos. 4. Abolir el encarcelamiento sin acusación y juicio. 5. Expulsar a las tropas turcas regulares estacionadas en todo el monte Líbano. Como respuesta, la presencia de tropas turcas se incrementó y una nueva Constitución fue introducida por Daúd Basha, so pretexto de que los libaneses eran incapaces de mantener la paz. El patriarca maronita imploró aceptar los pedimentos de Karam y liberar a los presos políticos detenidos sin acusación. 

El gobierno de Daúd Basha rechazó tales súplicas y la situación pasó a una confrontación mayor. Hubo muchas batallas, como la de Maameltain en enero de 1866. Karam asistía a una misa en la iglesia de Doumit, cuando tropas de Turquía lo atacaron. Ayudado por aldeanos de pueblos vecinos, las derrotó y escribió a los gobiernos europeos explicando la situación y reclamando que defendieran los derechos de su pueblo para gobernarse a sí mismos. Daúd Basha decidió aniquilar a Karam y asestar el golpe final al nacionalismo que había propagado, para lo cual instruyó a su comandante militar, Amín Basha, para tener una reunión con Karam con la presencia del Arzobispo Maronita, Karim Saddah y en ella exigirle lealtad. La reunión fue el domingo 28 de enero de 1866 y Karam dijo que sólo aceptaría la demanda si revisaban su pliego petitorio.

 Mientras se reunían, Turquía avanzó a sus tropas y el encuentro abortó al darse una violenta batalla. 800 libaneses chocaron con miles de turcos y los derrotaron, victoria que los condujo a otras. Karam nunca perdió con los otomanos. Luego marchó a la casar del gobernador, lo expulsó e instaló un gobierno nacional. Miles de personas se le unieron y Daúd Basha huyó a Beirut donde se reunió con embajadores europeos pidiendo su apoyo. Éstos dijeron a Karam que se opondrían a todo gobierno que formara. El embajador galo le ordenó Karam, a nombre de Napoleón III, salir de Líbano para brindar al pueblo garantías de seguridad e implementar las demandas nacionales. Karam rehusó pues dejaría el bienestar de su gente en total riesgo. Fue presionado y el jueves 31 de enero de 1867 dejó el país a bordo un barco francés que lo llevó a Argelia. Recorrió capitales europeas para explicar la aflicción libanesa y enfatizo su deseo de vivir en un estado libre, para el cual pidió cinco millones de francos. Como garantía de pago ofreció hipotecar propiedades muchos libaneses motivando a los franceses a invertir en minas de carbón y en una red ferroviaria.

 El 7 de abril de 1889 Karam murió de un ataque cardíaco en Razinia, Nápoles, Italia

 Sus últimas palabras fueron: Dios... Líbano. Fue enterrado en un templo privado con esta leyenda: Este es el lugar donde descansa Youssef Boutros Karam, el Príncipe de Líbano. 

En septiembre de 1889, su cuerpo fue llevado a su villa natal, Ehden, y enterrado en la iglesia de San Jorge. En septiembre de 1932, una estatua de Karam montado en su caballo, se erigió en su memoria. Sus acciones e ideales siguen inspirando a las generaciones posteriores en la búsqueda de un Líbano libre, soberano y verdaderamente independiente. 

Escrito por  Antonio Trabulse Kaim.

1/21/2014

Patagonia Rebelde: imágenes actuales del Paraje La Leona, donde el Coronel Varela fusilo a peones rurales durante el gobierno de Hipólito Irigoyen


Lugar histórico: acá se fusilaron los peones que reclamaban mejores condiciones de trabajo.

Hotel La Leona, convertido durante la Patagonia Trágica en centro de reclusión y fusilamiento

En la actualidad lugar de alojamiento y parada obligada de los viajeros

6/26/2013

Un invierno de 1970 nos lleva al panteón de los grandes poetas a Leopoldo Marechal





Por María de los Ángeles Marechal
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1900 El 11 de junio nace en Buenos Aires, en la calle Humahuaca 464, Leopoldo Marechal. Son sus padres Lorenza Beloqui, argentina, de ascendencia vasca y Alberto Marechal, uruguayo, de ascendencia francesa. Sus abuelos maternos son Juan Bautista Beloqui y Angela Mendiluce, oriunda de Olazagutía (Navarra); y sus abuelos paternos, Leopoldo Marechal (francés) y Mariana Garans, de ascendencia francesa.

1901 Hijo de una familia cristiana, es bautizado el 23 de febrero en la Parroquia de Nuestra Señora de Balvanera. Son sus padrinos Bernardo Iturralde y Martina Beloqui de Mujica.

1902 El 27 de enero nace su hermana Hortensia Berta.

1905 El primero de enero nace su hermano Alberto.

1907 Comienza su educación en una escuela particular de franceses.

Su padre, Alberto Marechal, mecánico vocacional y autodidacto, fabrica los juguetes para sus hijos En el hogar se habla nuestra lengua y el idioma francés.

1910 La familia se muda a Monte Egmont 280, hoy Tres Arroyos, en el barrio de Villa Crespo. Todos los veranos, viaja a Maipú a la casa de sus tíos Martina y Francisco Mujica, puesteros en el campo. Diversas anécdotas señalan su paso y el recuerdo de su niñez. Leopoldo le contaba a sus amigos de Maipú que su maestro le decía que escribía muy bien y que iba a ser poeta. Los niños del lugar contaban esto a sus padres y los papás les comentaban a sus hijos: ¡Habla así porque es de Buenos Aires!". Niños y padres le pusieron el apodo "Buenos Aires".
Años despues, descendientes maipuenses de aquellos niños, contaron esta divertida historia.
1912 El 2 de agosto fallece en Maipú, su abuelo Juan Bautista Beloqui, llamado "Abuelo Sebastian" en ADÁN BUENOSAYRES y al que le dedica su poema "Abuelo cántabro".

1913 Finaliza la escuela primaria y solicita autorización para iniciar los estudios secundarios. Mientras tanto, busca un trabajo. Por propia decisión ingresa como obrero a una fábrica, de la que es rapidamente despedido por haber incitado al personal a pedir mejoras salariales. El permiso para estudiar le es negado y, junto a su hermana Hortensia, se dedica a cultivar lechugas francesas y cebollas, en el huerto familiar. Lee intensamente a Salgari, entre otros autores.
1916 Inicia los estudios secundarios en la Escuela Nacional Normal Superior Nº 2 "Mariano Acosta". Ahorrando los centavos para el tranvía ( va a pie de ida y vuelta a la Escuela Normal) compra sus primeros libros, usados.
1919 El 4 de enero fallece su tío Francisco Mujica y su esposa, Martina Beloqui de Mujica, debe dejar Maipú. Queda sin patrimonio alguno, ni trabajo. Va a vivir a Monte Egmont 280.
Alberto Marechal enferma de gripe ( una peste asolaba Buenos Aires) y, pese a no estar curado, debe concurrir a su trabajo para no perder su jornal. El 7 de julio, víctima de una recaída, (bronconeumonía) fallece. La familia vive con suma sencillez. El hogar es modesto. La ausencia de su tío y su papá generan una situación difícil para los Marechal.

La decisión familiar, tomada entre todos, es que Leopoldo siga estudiando. Su hermano menor Alberto reemplaza al padre en la fábrica "Babastro" donde trabajaba. A mediados de agosto Leopoldo es contratado como bibliotecario rentado, en la Biblioteca Popular Alberdi. Se recibe de maestro en el mes de noviembre.
Es eximido del servicio militar por no tener suficiente capacidad torácica y decide hacerse socio del Club Náutico Buchardo donde rema hasta mejorar su perímetro torácico.

1921 Comienza a trabajar como maestro en la escuela de la calle Trelles 948, el 29 de abril, en el turno mañana de 8 a 11,30 hs. y mantiene el puesto de bibliotecario.

1922 Publica su primer libro de poemas LOS AGUILUCHOS que en su madurez lo considera un producto de su prehistoria literaria. Lo edita Manuel Gleizer. Traba amistad con Horacio Schiavo, José Bonomi, José Fioravanti y otros.

1923 Se conecta a las revistas Proa y Caras y Caretas, entre otras. Participa activamente en el movimiento vanguardista argentino, formando parte del grupo martinfierrista. El 29 de agosto renuncia a su cargo de bibliotecario.

1925 Publica en Martín Fierro poemas, crónicas, reseñas, críticas y ensayos. Anhela viajar a Europa, su madre y hermanos le ayudan a ahorrar para cumplir su cometido.
1926 Manuel Gleizer le edita DIAS COMO FLECHAS y, hacia fines de año, concreta su primer viaje a Europa. Desembarca en Vigo donde, curiosamente, había nacido María Zoraida, la mujer que sería su esposa, en 1934. Al llegar a Madrid visita a Ramón Gomez de la Serna; traba relación personal con los compañeros de la Gaceta Literaria, con quienes se cartea y cumple, con sus amigos martinfierristas, al visitar a Ortega y Gasset. Se traslada a París donde busca a Francisco Luis Bernárdez y comienza una vida de fiestas cotidianas, hasta que al estar cerca de quedarse sin reservas económicas, decide mudarse, en forma conjunta con Bernárdez, a Montparnasse. José Fioravanti lo exhorta a valorar su tiempo. Traba relación con Picasso, Unamuno, los escultores españoles Mateo y Gargallo; conoce a los argentinos del grupo de París: Horacio Butler, Héctor Basaldúa, Antonio Berni, entre otros.

1927/28 Se reincorpora a la escuela el 2 de julio, como maestro de grado de 6º A. Acepta la invitación que le hace Alberto Gerchunoff para integrar la redacción del nuevo diario El Mundo. Algunos de sus compañeros de esa primera redacción son Antonio Ardissono (compañero del Mariano Acosta y cuñado), Roberto Ledesma, Amado Villar y otros. Posteriormente se incorporan Roberto Arlt, Conrado Nalé Roxlo y Horacio Rega Molina
1929 Junto a su gran amigo, el poeta Bernárdez, funda la revista LIBRA, de la que sale un sólo número. Publica ODAS PARA EL HOMBRE Y LA MUJER. Finaliza normalmente el período escolar y viaja a Europa, despues de ser despedido con una gran fiesta en un "colmado". Desembarca en Boulogne Sur Mer y se traslada a París. Instalado en Montparnasse se encuentra con los artistas plásticos Aquiles Badi, Alfredo Bigatti, Horacio Butler, Juan del Prete, José Fioravanti, Raquel Forner y familia, Alberto Morera, Ricardo Musso, Victor Pissarro.
1930 Comienza a escribir su novela ADÁN BUENOSAYRES. Su familia y amigos le anuncian la obtención del Primer Premio Municipal de Poesía, que festeja alegremente en París. Al llegar el verano europeo viaja a SANARY SUR MER, compartiendo alegrías con los artistas plásticos argentinos mencionados anteriormente. Viaja a Italia y, durante un mes, en Florencia, busca las huellas de Dante Alighieri.


Mario Goloboff - Polémica Marechal-Lugones sobre la rima, Suplemento Literario Télam, 08/03/12
1931 Regresa a Buenos Aires, retoma la docencia y conoce a María Zoraida Barreiro, joven profesora en letras, que lo entrevista por una tarea literaria que debe realizar y lo acepta como novio. Juntos concurren a misa todos los domingos.

Se incorpora al grupo de intelectuales que forma parte de los Cursos de Cultura Católica. Participa activamente del grupo Convivio.
1934 El 8 de enero, en Nuestra Señora de los Buenos Aires, se casa con María Zoraida Barreiro. Celebran familiarmente el casamiento y el cumpleaños de su esposa.

Ambos conforman una pareja alegre, viven en Mexico 3306. Realizan frecuentes reuniones, a las que concurren los familiares de ambos, pintores, poetas y demas intelectuales amigos del matrimonio Marechal. Años más tarde nacen sus hijas María de los Ángeles y María Magdalena (Malena).

1935 En la escuela de la calle Trelles 948 junto con los maestros Pesman, Godoy y Livré juega a la pelota vasca. Termina el juego por un accidente de Leopoldo al girar bruscamente y producirle un agudo dolor de espalda. A partir de esa circunstancia el director prohibe ese deporte dentro del ámbito escolar.

1936 Sur edita LABERINTO DE AMOR que dedica a María Zoraida, su esposa.

1937 Convivio edita CINCO POEMAS AUSTRALES. Con este y LABERINTO DE AMOR gana el Tercer Premio Nacional de Poesía. Publica HISTORIA DE LA CALLE CORRIENTES.
1938 El matrimonio se muda a un departamento en Rivadavia al 2300.

1939 Se edita DESCENSO Y ASCENSO DEL ALMA POR LA BELLEZA y EL NIÑO DIOS.

1940 Publica EL CENTAURO Y SONETOS A SOPHIA, con los que gana el Primer Premio Nacional de Poesía.

1941 Con el importe del premio nacional compra una casaquinta en Adrogué, provincia de Buenos Aires, trasladándose con su familia.
1943 Regresan a Buenos Aires y, nuevamente, alquilan en el mismo edificio de la calle Rivadavia al 2300 que decoran con cuadros y esculturas obsequiados al matrimonio por artistas amigos: Pissarro, Guido, A. Morera, Aquiles Badi, destacándose el busto de Marechal, escultura en bronce, realizada por José Fioravanti.
Buscando ampliar sus horizontes laborales acepta el cargo que le ofrece Gustavo Martinez Zuviría. Viaja a Santa Fe para dedicarse al Consejo General de Educación, que preside. Se edita VIDA DE SANTA ROSA DE LIMA. El 24 de septiembre, en la Biblioteca del Consejo Nacional de Mujeres, da una conferencia titulada "Recuerdo y meditación de Berceo".

1944 Ignacio Braulio Anzoátegui lo invita a colaborar, a su lado, en la recién creada Secretaría Nacional de Cultura, siendo designado Director General de Cultura. Comienzan a circular sus poemas en antologías y volúmenes colectores: LA ROSA EN LA BALANZA, EL VIAJE DE LA PRIMAVERA (1945).

Epitafios australes
1946 El 27 de julio iba a ser testigo del casamiento de Lía Alzáibar y Horacio Angel Fahey, uno de los hijos de José Fahey "José del sur" al que dedica su poema "Envío". No concurre porque su esposa había sido operada poco antes. Pese a la enfermedad María Zoraida trabaja en la docencia hasta pocos meses antes de su fallecimiento.

1947 En plena juventud, el 8 de junio, fallece su esposa dejando dos hijas pequeñas. Su madre y hermanos le ofrecen cuidarlas, dada su corta edad, hasta que él organizara su vida. Leopoldo invita a su hermano menor Alberto a compartir su departamento, situación que permite que las nenas tengan un dormitorio en la casa de su madre Lorenza.

Sufre una fuerte conmoción. Va todos los domingos a almorzar con la familia y saca a pasear a sus hijitas. Sin interés para salidas u otros paseos, se enfrasca aún más en su trabajo, reelabora su postergada novela y la entrega a la editorial Sudamericana.
1948 El 30 de agosto, en honor a Santa Rosa de Lima, ve la luz su novela fundacional ÁDAN BUENOSAYRES, en la que había cifrado grandes esperanzas. Viaja a Europa cumpliendo tareas oficiales junto a Jorge Arizaga, Secretario de Educación. Es invitado a dictar conferencias en Madrid y Roma. El 4 de diciembre, en el aula magna de la Facultad de Filosofía y Letras pronunció la conferencia "Sobre una sentencia de San Isidoro de Sevilla".

El 8 de diciembre, un gran accidente automovilístico, en las cercanías de Torquemada, lo obliga a permanecer internado alrededor de quince días, en el hospital de Palencia, donde es solicitamente atendido por el Dr. Crespo que debe darle varias puntadas en la cabeza.
Tiempo antes de su viaje a Europa le habían presentado, en el ámbito del Ministerio de Educación, a Juana Elvia Rosbaco de Paoloni, profesora en letras, interesada en vincularse con el mundo intelectual. Comienza a aconsejarla y paulatinamente inicia una relación afectiva, bautizándola Elbia, considerando que la "v" endurecía la pronunciación. Posteriormente en algunos de sus poemas recrea este nombre.
1949 Antes de dejar España recibe la condecoración de Alfonso X el Sabio. Al regresar a Buenos Aires, hacia fines de enero, se asombra y decepciona por el gran silencio creado en torno de su amada novela, que había iniciado en 1930. Solo una voz se alza y es la del juvenil Julio Cortazar, en un artículo de la revista Realidad, a pedido de Francisco Ayala.

1950 Decide convivir con Elvia Rosbaco, en el mismo departamento, que fuera su hogar familiar. Su madre y hermanos le sugieren lleve a sus hijas nuevamente consigo, ya que tiene una compañera y las niñas lo extrañan profundamente. Pese a ello, Juana Elvia Rosbaco, con su consentimiento, hace los trámites para enviar a las pequeñas al interior de la provincia de Bs As, pupilas, en un colegio religioso, e instruye a la Madre Superiora que no debe permitir reciban regalos ni correspondencia de sus tíos, primos ni abuela paterna. Esta situación provoca un distanciamiento con su madre y hermanos.

El 17 de octubre, en la Facultad de Derecho, se conoce su adaptación de Electra (Sófocles). Iris Marga es una de las intérpretes.

El 30 de diciembre se estrena en el Cerro de la Gloria, el CANTO DE SAN MARTIN, al que le pone música el brillante compositor Julio Perceval.
Cuando la Dirección General de Cultura se transforma en Secretaría, lo desjerarquizan y queda a cargo de la Dirección de Enseñanza Artística.
1951 José María Fernandez Unsain le solicita ANTÍGONA VELEZ para estrenarla en el Teatro Cervantes que dirige. El papel protagónico le es otorgado a la actriz Fanny Navarro. El único original mecanografiado desaparece. Eva Perón, enterada de lo ocurrido, le pide telefonicamente a Marechal que haga el esfuerzo de volver a recomponer los manuscritos que Marechal guardaba con celo. Seducido por su simpatía, cumple con su requerimiento. La obra se estrena el 25 de Mayo y, pese a las precarias condiciones de ensayos y tiempo, es un éxito.
1952 El Teatro Universitario de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales que dirige Antonio Cunill Cabanellas estrena el 8 de septiembre, su segunda pieza teatral LAS TRES CARAS DE VENUS. Susana Mara, Duilio Marzio y Pepe Soriano, alumnos de esa Facultad, se destacan en sus papeles de Isabel, Lucio y Silvano.
1953 Su única sobrina, Elsa Ardissono, va a visitarlo y a pedirle que vuelva a visitar a su madre, Lorenza Beloqui, a la que se le ha diagnosticado una enfermedad terminal. El 24 de marzo fallece, siendo María de los Ángeles testigo de las últimas palabras de su abuela que fueron para preocuparse por Leopoldo, en ese momento fuera de Buenos Aires.

1954 Hacia fines de años, intensifica su vida de aislamiento.

1955 Con el efectivo del Primer Premio Nacional de Teatro, que obtiene por su obra ANTÍGONA VELEZ, adquiere el departamento de la calle Rivadavia y, a instancias de su pareja, lo pone a nombre de ella. Su familia y amigos de siempre, José Fioravanti, Ignacio Anzoátegui, Ilka Krupkin, Horacio Schiavo, Osvaldo Dondo y otros lo llaman para verlo o visitarlo y les niega el acceso a su casa de la que casi ni sale. Inicia sus trámites jubilatorios, tras la caída del gobierno del Gral. Perón.

1959 En cuadernillos independientes, pagados por nuevos amigos, publica LA POÉTICA. Se autodefine "el poeta depuesto".

1960 Se edita el canto LA PATRIA.

Correciones de Marechal a prueba de imprenta
1962 Aparece LA ALEGROPEYA, otro de los cantos del HEPTAMERON. En París, bajo la Dirección General de Juan Oscar Ponferrada, se estrena ANTÍGONA VÉLEZ. Susana Mara, hermosa mujer y talentosa actriz, se destaca en el rol de Antígona.

Comienza a recibir a jóvenes interesados en su obra poética y en ADAN BUENOSAYRES que se estudia en la Universidad.

1965 Es editada su segunda novela EL BANQUETE DE SEVERO ARCANGELO por la que recibe el Premio FORTI GLORI.

1966 Se conocen: HEPTAMERÓN, ANTÍGONA VÉLEZ, LAS TRES CARAS DE VENUS, CUADERNO DE NAVEGACIÓN, AUTOPSIA DE CRESO, EL POEMA DE ROBOT y una nueva antología de sus poemas que edita Eudeba, bajo el título POEMAS DE MARECHAL

1967 Viaja a Cuba invitado por la Casa de las Américas para formar parte del jurado del certamen anual de literatura. Junto a Julio Cortazar, José Lezama Lima, Juan Marsé y Mario Monteforte Toledo eligen en forma unánime la novela Los hombres de a caballo de David Viñas.

En noviembre se estrena, en el Teatro Presidente Alvear, LA BATALLA DE JOSE LUNA bajo la inteligente dirección de Jorge Petraglia, quien, entre otras obras que le facilitó Marechal, elige la mencionada.

1969 Viaja a Necochea y a Santiago de Chile al encuentro de escritores.

1970 En enero viaja a Punta del Este. El 26 de junio, víctima de un síncope, muere en el mismo departamento de Rivadavia al 2300 donde años antes falleciera su esposa María Zoraida. Está en imprenta su tercera novela MEGAFÓN O LA GUERRA que ve la luz un mes despues. Deja una importante cantidad de obras de teatro inéditas, entre ellas: El arquitecto del honor, El superhombre, Alijerandro, Mayo el seducido, Muerte y epitafio de Belona, Don Alas o la virtud, Un destino para Salomé, La parca, Estudio en Cíclope, Gregoria Funes, Polifemo, El Mesías, Tu vida en la balanza, El líder, La mona de oro, y se sabe que estaba trabajando en una cuarta novela EL EMPRESARIO DEL CAOS.

Hay estudios en el extranjero que señalan que una de estas piezas teatrales inéditas estaría publicada, con posterioridad al fallecimiento de Leopoldo Marechal, bajo otro nombre.

En 1975, gracias al director y profesor de teatro Enrique Ryma, se recupera el texto de la obra de teatro DON JUAN. Su estreno estaba anunciado para la temporada teatral de 1976. La dictadura militar prohibe la puesta en escena.

A mas de 35 años de su muerte, sus hijas María de los Ángeles y Malena, únicas custodias de su obra, ya que al morir Marechal era viudo, siguen intentando recobrar los manuscritos -éditos e inéditos- para publicarlos, digitalizarlos y permitir el acceso a los estudiosos de la obra, ademas de incorporarlos a la Fundación Leopoldo Marechal que han creado en 1991.

Dicho material es parte relevante del patrimonio de la cultura argentina.

María de los Ángeles Marechal
Derechos de publicación reservados
Fuente: www.geocities.com/fundachal

6/06/2013

Reveladora carta del confesor de Francisco (texto completo)

Reveladora carta del confesor del Papa

El texto de la carta enviada por Fray Berislao Ostojic a su hermano, el 25 de abril de 2013
Querido hermano, ¡Paz y bien! Te escribo para compartir con vos la profunda alegría del don que el Señor le hizo a esta tierra que te vio nacer y que en el papa Francisco, desde que yo lo conozco, tiene a un hijo suyo capaz de abrir corazones, tender puentes y estrechar manos sin hacer acepciones espurias. Nada de lo que yo pueda escribirte se inscribe en el afán por novedades coyunturales.
En los primeros gestos y palabras del nuevo Obispo de Roma, tanto quienes llenaban la plaza de San Pedro como quienes seguían el acontecimiento por los medios de comunicación, pudimos ver, apreciar y también gustar el mensaje de un hombre sencillo y entregado al querer de Dios.
Creo que la presentación del papa Francisco muestra que vive profundamente enraizado en ese Jesús que, como a Pedro, le habrá susurrado en lo más íntimo aquella pregunta “¿Me amas?”. Y la respuesta no se hizo esperar y todos pudimos percibirlo.
En el libro de los Hechos de los Apóstoles tenemos una pista por comprender: “En mi primer libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que Jesús hizo y enseñó, desde…” (Hechos 1,1).
El orden de los verbos, hacer y enseñar, no es casual, es más bien profundamente significativo. Hasta la sabiduría popular hace dos referencias a ese orden en dos frases: “A las palabras se las lleva el viento, los ejemplos convencen” y “Obras son amores, no buenas razones”.
Esta sencilla y descarnada introducción permite valorar la importancia de los gestos con los que el papa Francisco sella y autentica la genuina raíz evangélica de sus palabras.
Quienes hemos tenido algún trato y cercanía con quien hasta hace poco era arzobispo de Buenos Aires, y en tantas ocasiones hemos escuchado y nos hemos servido de sus homilías, no nos vimos demasiado sorprendidos por los gestos y tampoco por su estilo llano, cordial y al mismo tiempo incisivo.
Es su manera de hablarle al corazón de la gente, sin distinciones espurias.
Es natural que muchos se pregunten por la raíz o por la columna vertebral de este estilo que tanto cautiva, no sólo a quienes están en la Plaza de San Pedro, sino también a cuantos están siguiéndolo en los más variados rincones del mundo.
Las opiniones abundarán. Los mismos medios de comunicación sencillos, como los periódicos y revistas, o los más sofisticados, cantan loas al nuevo Papa y dicen tantas cosas interesantes.
Sin embargo, aun cuando cabe apreciar la misión de los medios, también habrá que evitar la telaraña de entusiasmos ingenuos.
La experiencia nos enseña que, con frecuencia, quienes hoy exaltan, mañana, por razones ideológicas, de buenas a primeras se ubican en la vereda opuesta.
Basta pensar: ¿Qué sucederá cuando el Santo Padre reafirme el valor de toda vida humana y pronuncie un claro NO al aborto? ¿Qué se dirá cuando ratifique el matrimonio entre un varón y una mujer? Y muchas otras preguntas sensibles.
Entonces muchos entusiastas superficiales cambiarán de vereda, y le harán sentir el peso de la cruz que no se negocia en desmedro de la verdad del Evangelio.
Estoy profundamente convencido de que el papa Francisco vive con sereno gozo las alegrías y que sabrá llevar la cruz. Y desde ella invitar a la esperanza que no defrauda.
Quienes por algún motivo entran en contacto con él escucharán de sus labios este pedido: “Rece por mí”.
También ya como Papa hace poquito pidió: “Recen por mí, para que no me la crea”. En esta sencilla petición se contiene su concepto de la autoridad, que es servicio. Y como tiene los pies sobre la tierra y no vive de ilusiones, sabe muy bien que el tentador no duerme y que los tesoros de gracia se llevan en vasos de barro. Esto es puro realismo humano y espiritual.
Vuelvo a la pregunta, a mi entender fundamental para entender cuanto hace y dice el Papa: ¿De dónde le viene la audacia de los gestos, la alegría del servicio?
Desde mi percepción personal la cosa me parece clara. La columna vertebral desde la que se articulan los gestos y las palabras, hay que buscarla y se la reconoce en su actitud orante, en la capacidad de estar frente al Sagrario y abrevar en la intimidad con Cristo, las riquezas con las que Jesús llena los corazones que se le abren para que los ilumine y los fortalezca.
Recuerdo que en la ordenación episcopal del obispo de Azul, Mons. Salaberry, también jesuita, en la homilía, refiriéndose a las dificultades, cuando todo parece oscuro, Bergoglio lo exhortaba: “Entonces, aprendé a pelarte las rodillas ante el Sagrario. Él, Jesús, jamás defrauda”.
La sencillez en el trato, la apertura del corazón, el entusiasmo por llevar el Evangelio a todos, el amor y la ternura por los más débiles, no son riquezas que caen del cielo, se adquieren en la intimidad con Jesús, el único Maestro.
El gesto de pedir que oren por él para que, antes de bendecir él mismo al pueblo, éste implore la bendición para el pastor, no se improvisa. La fuerza del gesto se percibió en el silencio orante que unió, en Cristo, el corazón de los fieles y el del Pastor. Todos pudimos palpar la fecundidad de sabernos miembros vivos de la Iglesia.
Esto de pedir “rece y recen por mí” se da cada vez que despide a alguno con quien se encontró por alguna razón.
Otro gesto que, para mí, lo pinta de cuerpo entero, es su visita a los presos el día Jueves Santo. Así manifestó que su cercanía a los pobres, que aquí en Buenos Aires fue parte viva de sus preocupaciones pastorales, se mantendrá también en Roma.
Claro, como obispo de Roma, todo lo que haga y diga tiene más repercusión por razones fáciles de entender.
Le es muy caro, y lo manifestará con insistencia, el tema de la ternura y de la misericordia de Dios.
Habrá, sin ninguna duda, muchas más expresiones semejantes a las que todos conocemos. “Dios no se cansa nunca de perdonar, pero nosotros nos cansamos a veces de pedir perdón”.
Este es el papa Francisco que yo conozco. Estoy seguro de que, aún cuando sus nuevas y más amplias obligaciones le impongan cambios en algunas formas, en lo esencial seguirá siendo el mismo.
Él es un enamorado de Cristo y en Cristo ama a todos los hombres. Cuando ya no ocupe las primeras páginas de los periódicos, él seguirá dando testimonio creíble y coherente de Jesús.
Nos toca a nosotros orar por él, ser fieles a su Magisterio y, dentro de nuestras posibilidades, colaborar en llevar la semilla del Evangelio al mundo de hoy.
Cada uno de nosotros cabe en algún lugarcito del corazón del papa Francisco. Que él también tenga, junto con Jesús, un lugarcito en nuestros corazones.
Si eligió el nombre de Francisco, para decirlo con una expresión simple, es porque sin dejar de ser un auténtico jesuita, tiene un corazón franciscano.
El Espíritu Santo lo guiará y nuestras oraciones lo sostendrán en su misión de Padre y de Pastor.
Espero no haberte cansado. Que el Señor te bendiga y la Virgen te proteja. Paz y Bien. Te saludo con afecto. Fra Berislav Ostojic.
Hurlingham (Buenos Aires), 25 de abril de 2013. 

5/03/2013

Interesante entrevista a Marc Augé (antropólogo francés) en Revista Ñ


POR MONICA ANDRADE

Especial desde París

Futuro es el título del libro de Marc Augé que Adriana Hidalgo Editora se encargó de publicar en la Argentina. Allí, el antropólogo francés ofrece una visión menos pesimista de lo que cabría esperar en estos “convulsos tiempos de crisis” y propone el modelo científico como única vía para construir una sociedad en la que la meta sea el conocimiento. Augé conjuga ciencia y futuro para combatir los miedos que nos atenazan y nos hacen vivir en un eterno presente.
Después de acuñar términos como sobremodernidad y no lugar, defiende la búsqueda de la verdad para dominar el porvenir y dar sentido a la vida.
Infatigable viajero por Africa y América Latina, vive ahora en París y da continuos saltos a Italia, donde ha publicado primero su última obra. Los avances tecnológicos, la construcción de la identidad individual y colectiva y el papel de la educación en el progreso de la humanidad son los ejes de la conversación que Ñ mantuvo con él en el Jardin de Plantes parisino.
Su pensamiento fluye entre breves disquisiciones mientras continúa interrogándose por las cuestiones fundamentales del hecho humano. ­

¿Qué caracteriza a la sociedad en estos primeros años del tercer milenio y qué papel juega el arte dentro de ella?
Vivimos una crisis de dimensiones planetarias que trasciende la economía. No es sólo financiera o sólo política o sólo social, ni tampoco empezó ayer. El tercer milenio ha llegado cargado de miedos y no podemos excluir que en el futuro los historiadores hablen algún día de una Crisis de los Cien Años refiriéndose a este período. La escala de la vida es ahora planetaria pero sólo en algunos aspectos porque la sociedad no es planetaria y sí lo son la tecnología y la economía. Esa diferencia, que provoca grandes miedos, es la que hoy está mostrando el arte. El arte debe ser capaz de expresar a la sociedad, el mundo en el que vivimos. La gran dificultad estriba en tomar distancia con respecto a un estado de sociedad que, sin embargo, debe expresar para que pueda ser comprendido. Las formas de arte contemporáneo, al proponernos lo que vemos todos los días, nos perturban; transforman los objetos usuales y familiares en objetos de reflexión y, por eso, lejos de sublimar lo real, lo subvierten.
¿Qué nuevos rostros adopta la cultura hoy en Francia?
Detecto una gran vitalidad de la cultura y creo que los artistas están jugando un papel importante en el que proponen muchas preguntas y responden muy pocas. A menudo voy a exposiciones de arte contemporáneo, sobre todo de jóvenes artistas, y observo cómo están tomando conciencia de las contradicciones, de los aspectos problemáticos del mundo contemporáneo y cómo tratan de explicarlo a su manera. Me llama también la atención el hecho de que en el teatro se hagan más performances que obras en el sentido clásico de la palabra. En general, las artes plásticas están poniendo en escena los nuevos medios de comunicación e interrogándose sobre ellos. Algunos artistas resultan desconcertantes, sorprenden, no trasladan un mensaje, no ofrecen respuestas, sólo proponen preguntas y, además, lo hacen de manera indirecta. Son un poco como los etnólogos, se sorprenden, observan.
¿Cómo influyen los nuevos formatos en las características culturales en el nuevo milenio, en la sociedad de la información?
Por un lado, los medios tecnológicos nos hacen creer que vivimos en un tiempo en el que son posibles la ubicuidad y la instantaneidad. Son instrumentos muy potentes, una creación magnífica pero que, por otro lado, pueden suscitar ilusiones... enseñar cosas a quienes ya las saben. No son un instrumento pedagógico ni es posible que lo sean y, desde este punto de vista son una fuente de ilusión. Además son instrumentos de identidad pasiva y lo peor es que nos hacen perder la dimensión del tiempo y del espacio. Como dice Paul Virilio, la instantaneidad del tiempo está matando el espacio, el tiempo real de las transmisiones en directo devora el espacio, la geografía. En cierto sentido, son una negación del espacio y del tiempo.
¿Qué consecuencias se derivan de esa negación?
Es decisiva para la identidad, sea ésta individual o colectiva, nacional o de cualquier otro género. La cuestión es importante porque estamos en un mundo global para las identidades colectivas y en un mundo donde la individualidad se expresa a través del consumo. Cualquier identidad se crea a través de una negociación perpetua con la alteridad. Tenemos padres, parientes, orígenes, relaciones de amistad, etc., y todo eso nos constituye pero, a través de lo que llamamos redes sociales, no establecemos relaciones de verdad sino comunicación, hechos de comunicación. Una relación se construye a través del tiempo y del espacio. La prueba es que incluso los grandes mandatarios del mundo, a pesar de que disponen de todos los medios tecnológicos, necesitan verse y reunirse de vez en cuando. Tienen la intuición de que eso significa otra cosa.
¿Estamos concediendo demasiado poder a esas redes sociales?
Les estamos otorgando unos poderes que no tienen. Esos medios de comunicación son medios, no son una finalidad, no crean un mundo por sí mismos. Por supuesto no hay que condenarlos pero sí entender qué podemos esperar de ellos. No te permiten ser más sabio, ni tomar más conciencia sobre tu propia vida. Lo cierto es que la identidad se construye a través de la alteridad y que las relaciones son hoy todavía más importantes porque tenemos que construir un mundo, un mundo planetario que todavía no lo es y que se va a construir a través de la historia, que todavía no ha acabado y que nunca fue una cosa simple ni tranquila ni pacífica. Por eso, tenemos que establecer relaciones a nivel local, nacional, internacional y necesitamos utilizar esos medios como lo que son, simples medios.
¿Cómo se construye ese mundo, con qué herramientas?
Esa construcción solo puede llevarse a cabo a través de una política sistemática de educación. Es lo que llamo la utopía de la educación. Nuestra aspiración debe ser que cada uno estudie lo que quiera y lo haga durante el mayor tiempo posible. Sé que el modelo que propongo cuesta mucho dinero, pero si no lo hacemos, al menos parcialmente, es probable que nos encontremos con una catástrofe. En Europa se dice a menudo que la universidad tendría que preparar para el trabajo. No es así. La universidad tendría que ser un lugar de formación, de reflexión, sin ningún interés concreto. Por supuesto que entiendo que los jóvenes tienen que trabajar pero el trabajo debe ser una consecuencia, no una finalidad inmediata. La universidad no es el espacio para aprender un oficio. Para eso ya están las escuelas profesionales y esas las hemos reservado a las clases pobres con la orientación cada vez más precoz. Esta es la desigualdad fundamental y por eso yo propongo esa especie de utopía en la que las personas puedan estudiar lo que quieran durante largo tiempo. Entiendo que alguien me diga que eso no es realista, pero podría ser real y dar paso a una realidad más justa, más plural y plena para todo el mundo... una utopía.
En Francia, el presidente François Hollande convirtió la educación en el eje central de su campaña y ahora ha anunciado la contratación de miles de profesores...
Sí, es verdad, pero esto no es suficiente. Es verdad que se puede empezar con pequeñas iniciativas pero yo hablo de la educación en el sentido del conocimiento. Detecto una terrible progresión de la ignorancia, incluso en países muy desarrollados como Estados Unidos. Algunos estudios han puesto de manifiesto una enorme ignorancia entre amplias capas de población. Esa ignorancia es la que luego da pie a las supersticiones, un fenómeno que se desarrolla a medida que desaparecen las enseñanzas de filosofía, literatura, cultura clásica...
¿Provoca también que se simplifiquen los mensajes políticos?
No estoy seguro de que los políticos lo hagan a propósito. Creo más bien que es una expresión de su tiempo. Me llama la atención el escaso nivel del debate político en los Estados Unidos de cara a las elecciones presidenciales. Se trata de elegir al jefe del mundo y, la verdad, da miedo. Por otro lado, creo que la tendencia a creer que todo el poder de un país o de una región está en manos de una sola persona es algo pueril. Hay algo no democrático en este fenómeno.
En “Futuro” habla de los nuevos miedos que caracterizan a nuestra sociedad.
Sí, ha desaparecido el miedo a una guerra convencional pero han aparecido otros. Miedos económicos, a las catástrofes ecológicas, al terrorismo informático... Además, la brecha social entre pobres y ricos se agranda cada día tanto en los países emergentes como en los denominados desarrollados y las clases medias temen perder su posición y entrar en la tercera clase. Esta es una de las caras más visibles de la contemporaneidad.
Una consecuencia más de la crisis económica...
Hemos otorgado el poder a la especulación financiera. Detrás de los mercados, tan frágiles y susceptibles, hay una realidad que es la especulación. La economía real no es la que domina el mercado sino las finanzas, su dimensión especulativa. Hace 30 años había una realidad más visible de la economía real y creo que hay una relación entre esa tecnología y la especulación financiera. He leído que es posible especular no sólo instantáneamente sino con una antelación, vender algo antes de comprarlo...Compras y vendes a través de ordenadores y, de vez en cuando, ocurre una catástrofe. Estas prácticas son escandalosas, provocan catástrofes sociales y no tienen nada que ver con la producción.
¿Podemos aprovechar esta crisis para extraer alguna consecuencia positiva?
Mucha gente ha tomado una conciencia más clara de lo que es la riqueza y observa con preocupación las enormes diferencias salariales. El salario ¿es acaso la medida del mérito? Hollande ha introducido un impuesto para rentas superiores al millón de euros anuales. ¿Un millón de euros? ¡Qué barbaridad, cuando el salario mínimo no llega en muchos casos a los 1.000 euros! ¿Qué pensamos de un profesor que después de 20 años de trabajo gana 2.000? ¿Lo despreciamos? Si nos moviéramos en un solo país y no en una escala planetaria, diría que estamos en una situación prerrevolucionaria. Pero ahora todo es más complicado; las redes sociales no van a hacer la revolución. Cuando se dice que estaban en el origen de los movimientos de la primavera árabe... es una afirmación muy parcial porque había mucha gente, muchos pobres que no tenían acceso a ninguno de estos medios y que pudieron ser movilizados por ejemplo por los imanes. Digamos, de manera muy general, que en los países árabes coexisten dos hechos contradictorios, el de una desigualdad social muy grande y una religiosidad que puede ser utilizada debido a la pobreza.
Propone la ciencia como modelo para la política y la vida social.
Es el único dominio a propósito del cual se puede hablar de progreso, de progreso en el conocimiento. A veces se habla de cientismo pero eso no es la ciencia. La ciencia es un modelo de modestia frente a muchas demostraciones de orgullo. La historia de la ciencia es la del desplazamiento progresivo de las fronteras de lo desconocido, con sus correcciones y rectificaciones. El único sector de la actividad humana donde la noción de progreso, en el sentido de acumulación de conocimientos, deriva de la evidencia es también aquel donde se cuestionan sin cesar las nociones de certeza, verdad y totalidad. Funciona un poco como un existencialismo, cuando la existencia precede la esencia. Podríamos utilizar este modelo en la vida política y proyectar un modelo de forma más empírica y científica a partir de unos principios y luego medir la progresión.
¿Cuáles deberían ser esos principios?
La igualdad de los individuos y el conocimiento. Dar absoluta prioridad al conocimiento que es algo que ahora no hacemos. Cuando hablamos de desarrollo nos referimos muchas veces a la investigación en las empresas y esta no es investigación fundamental sino algo que tiene que ver con la innovación, con la mejora de los productos para hacer progresar el consumo. Desde luego, no es la que va a responder a nuestras preguntas sobre nuestra presencia y actividad en el mundo. Hemos progresado mucho en el conocimiento sobre el universo pero, como decía Pascal, el silencio infinito de estos espacios infinitos me asusta.
¿Por dónde pasa hoy el verdadero conocimiento?
Pasa por la unificación de todos los saberes incluida la ciencia. No debemos oponer la literatura a la filosofía, a la ciencia. Estoy seguro de que los grandes sabios científicos son también filósofos. Debemos dirigirnos hacia una sociedad en la que el conocimiento sea la meta y la prosperidad una consecuencia. La ciencia avanza tan rápido que no podemos imaginar cuál será el estado de nuestro conocimiento dentro de 50 años pero lo que es seguro es que vamos a progresar en dos direcciones: el conocimiento sobre el universo y sobre la naturaleza del ser humano. El hecho humano permanecerá, sean cuales fueren los avances de la ciencia. ¿Qué es la vida?, ¿qué es la conciencia? Es una aventura fascinante y hablaremos de ello dentro de unos siglos.
¿Cómo ve el futuro de Europa?
Espero que de la crisis nazca una Europa más fuerte. No puedo imaginar un retroceso, sería algo terrible, un fracaso. Como el resto, Europa está mundializada y no puede existir fuera de las reglas del mercado capitalista. Ahora todos los desafíos son planetarios y Europa podría jugar un papel muy importante en el planeta pero a condición de que siga existiendo como tal. El problema de Europa es que se agrandó antes de saber lo que sería. La construcción se hace lentamente, Europa tiene que pensar su unidad. Es la historia, pero claro, un siglo no es nada en la escala de la historia aunque lo es todo en la escala de un individuo. Ese es nuestro problema, que no llegaremos a ver muchas cosas, aunque no se trate de utopías.

3/26/2013

HARUKI MURAKAMI: COMO EMPECÉ A ESCRIBIR




Yo tenía veinte o veintiún años y estaba muy endeudado, trabajaba muchas horas en un bar con mi esposa y el futuro era incierto. Entonces un día, mientras miraba un partido de beisbol se me ocurrió de la nada ser escritor, sin haber tenido jamás ni la más mínima inclinación en ese sentido. Fue una suerte de apuesta. Con mi vida. Lo que estaba en juego era m
ucho. En retrospectiva, me doy cuenta de qué precaria era mi situación. Pero sobreviví.

Mi esposa, Yoko Takahashi, fue mi primera lectora. La novela producto de mi decisión en el partido de béisbol se llamó Hear the Wind Sing y ganó un premio para nuevos escritores en Japón.

Cuando se vendieron más de tres millones de ejemplares de la novela Tokio blues en Japón, no necesité seguir en el bar. A veces me pregunto por qué ahora soy novelista. Escribo de forma intuitiva, sin un plan. 1Q84 se me ocurrió mientras me encontraba en un embotellamiento de tránsito en Tokio. ¿Y si saliera de la autopista embotellada y bajara por la escalera de emergencia? ¿La vida cambiaría? Ese es el punto de partida.

No me pienso como un artista. Sólo soy un tipo que puede escribir.

Me levanto casi siempre a las cuatro de la mañana, escribo hasta mediodía, paso la tarde entrenándome para maratones y revolviendo negocios de discos viejos, y me voy a dormir con mi esposa a las nueve de la noche.

En la escritura hay un elemento físico. Si uno sigue escribiendo todos los días durante tres años, se fortalece. Por supuesto que también hay que ser fuerte en el plano mental, pero ante todo hay que tener fuerza física. Eso es muy importante.

Necesito fuerza porque tengo que abrir la puerta. Todos los días voy a mi escritorio, me siento y prendo la computadora. En ese momento tengo que abrir la puerta. Es una puerta grande, pesada. Hay que entrar a la Otra Habitación. En términos metafóricos, claro. Y hay que volver a este lado de la habitación. Y hay que cerrar la puerta. Hace falta fuerza física, literalmente, para abrir y cerrar la puerta. Si pierdo esa fuerza, ya no podré escribir una novela. Podré escribir algunos cuentos, pero no una novela.

Viajo a mi inconsciente. Tengo que entrar a ese caos. Pero el acto de ir y volver es una suerte de rutina. Hay que ser práctico. Cada vez que digo que si se quiere escribir una novela hay que ser práctico, la gente se aburre. Se siente decepcionada.

Pero lo importante es hacer con tu vida lo que te gusta. Yo sigo sabiendo qué es lo que me gusta. Si alguien no sabe qué le gusta o si lo sabe pero no lo hace está desperdiciando su vida.


Haruki Murakami
Kioto, Japón, 12 de enero de 1949

Carta abierta al Papa de una Abuela de Plaza de Mayo



 Por Sonia Herminia Torres *
Mi muy respetado Francisco:
Mi nombre es Sonia Herminia Torres y soy una de las tantas Abuelas de Plaza de Mayo de la Argentina. Vivo en Córdoba y a esta carta la escribo en esta fecha porque este 26 de marzo, hace 37 años, cambió mi vida en forma intempestiva, abrupta, definitiva. Esa fecha partió mi vida en dos.
Un 26 de marzo, hace exactamente 37 años, los militares de la dictadura más atroz que sufrió nuestro país se llevaron para siempre a mi hija Silvina Mónica Parodi, embarazada de seis meses y medio, y a su esposo Daniel Francisco Orozco. Ella tenía sólo 20 años y él 23. Toda la familia esperaba con amor y alegría la llegada del bebé. Desde esa tarde del 26 de marzo de 1976, los estoy buscando.
Sé con certeza que Silvina tuvo su hijo en cautiverio entre los últimos días de junio y los primeros de julio de aquel año terrible. Supe también que fue varón y que lo separaron de su madre y de toda su familia con posterioridad a su nacimiento.
Como tantos otros hijos de madres cautivas, los militares dispusieron de él como un objeto, dándolo a otra familia y condenándolo a caminar a tientas por la vida, sin saber su origen biológico y sin saber que esta abuela y su familia lo aman y lo han buscado incansablemente. Que lo siguen buscando.
Créame, Excmo. Francisco, que la desa-parición forzada de esos seres tan amados se convirtió en un dolor indescriptible que me acompaña desde entonces.
Ya tengo 83 años, y cada día me levanto con la esperanza de encontrar a mi nieto. De que él llame a mi puerta y me diga: “Hola abuela, ¡aquí estoy!”.
No quisiera partir sin poder ver su cara. Sin poder recrear en sus gestos los de sus padres, mis hijos, que, desde esas fotos en blanco y negro que las Abuelas llevamos siempre en nuestras marchas, nos miran. Porque, suspendidas en el tiempo, sus miradas son un ruego, al igual que nuestro andar sin descanso.
Su llegada al Vaticano, Francisco, ha renovado las esperanzas sobre todo lo que puede el inmenso poder de Dios y de su Iglesia. Es por eso que me dirijo a Usted, como máximo representante de la Iglesia, para pedirle que actúe sobre aquellos que tienen un conocimiento directo de dónde están nuestros nietos y nos digan a quiénes se los entregaron y dónde enterraron a sus padres.
Estoy convencida de que Usted, en este momento histórico, irrepetible, puede interpelar sus conciencias para que reparen de alguna manera el daño que han infligido.
Después de años de tristeza y desazón que han dejado marcas profundas en mi alma y en mi espíritu, deposito mi esperanza en Usted, Santo Padre.
Ya no me queda mucho tiempo. Quisiera rogarle que antes de mi viaje final me ayude a reencontrarme con mi nieto para que juntos podamos ponerles una flor a sus padres, contarle su historia, la mía propia, y juntarnos en el abrazo eterno que sólo permite el amor. Enseñarle que el amor crea mundos o los vuelve a refundar hasta de sus ruinas.
Confío en su corazón y en su inteligencia y en el nuevo lugar que Dios ha elegido para su vida. Sé que para Dios no hay cosas imposibles y que de su mano se podría lograr lo que tanto ansiamos las Abuelas de Plaza de Mayo. Es esa certeza la que me ha impulsado a escribirle desde el humilde lugar de madre y abuela.
Con todo mi respeto y con una gran esperanza, le envío mis mejores deseos en su tan trascendente misión.
* Abuelas de Plaza de Mayo-Filial Córdoba.

El poder de las redes

El Poder De Las Redes

From: marioenrique, 1 hour ago